NIÑEZ EN LA ERA DIGITAL: EL RETO DE MÉXICO ES ESTABLECER REGLAS PARA LAS REDES SOCIALES
La Comisión Europea adoptó este jueves la propuesta del EU KIDS Act, una iniciativa que busca reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos del entorno digital y establecer reglas comunes para las plataformas que utilizan los menores.
La propuesta plantea que los menores de 13 años no tengan cuentas propias en redes sociales, mientras que entre los 13 y los 15 años puedan acceder mediante cuentas limitadas y bajo supervisión de sus padres o tutores. A partir de los 15 años podrían crear cuentas autónomas, de acuerdo con las reglas planteadas por la Comisión Europea.
El proyecto también establece que las plataformas deberán demostrar que sus servicios son seguros y apropiados para los menores desde su diseño, invirtiendo la carga de la prueba para que sean las empresas las que acrediten que sus productos no exponen a los niños y adolescentes a riesgos indebidos.
Entre las medidas contempladas se encuentran controles para verificar la edad, mayor participación de los padres, configuraciones de privacidad y seguridad, así como restricciones a determinadas funciones de las plataformas que pueden favorecer un uso excesivo o exponer a los menores a contactos y contenidos potencialmente dañinos.
La propuesta europea no se limita a las redes sociales. También contempla servicios como plataformas para compartir videos, videojuegos en línea y determinados sistemas de inteligencia artificial utilizados por menores. Las empresas que incumplan las disposiciones podrían enfrentar multas de hasta 6 por ciento de su facturación mundial anual.
La iniciativa todavía deberá continuar con el proceso legislativo correspondiente dentro de la Unión Europea, pero coloca nuevamente en el centro del debate la responsabilidad de las empresas tecnológicas y de los gobiernos en la protección de la infancia en internet.
El planteamiento europeo abre un debate que también resulta relevante para México: cómo establecer reglas que permitan a niñas, niños y adolescentes aprovechar los beneficios de internet sin quedar desprotegidos frente a los riesgos de las plataformas digitales.
En México ya se han presentado propuestas legislativas en esta materia. Por ejemplo, en febrero de 2026 fue presentada en el Senado una iniciativa para fortalecer la protección de menores en redes sociales, que plantea, entre otras medidas, consentimiento parental para menores de 16 años, privacidad por defecto, controles parentales, educación digital y obligaciones específicas para las plataformas.
También existen propuestas que han planteado restricciones de acceso para menores de determinadas edades, mecanismos de verificación de edad y mayores obligaciones para las empresas digitales frente al ciberacoso, la violencia y otros riesgos.
Por ello, el debate en México no parte de cero, pero el desafío está en avanzar hacia un marco legal integral, actualizado y aplicable, que defina responsabilidades para las plataformas y mecanismos efectivos de protección para los menores.
La discusión legislativa deberá considerar aspectos como la verificación de edad, protección de datos personales, controles parentales, privacidad, prevención del ciberacoso y el contacto con desconocidos, así como mecanismos para limitar funciones que puedan fomentar un uso excesivo de las plataformas.
El objetivo no tendría que reducirse únicamente a establecer a qué edad puede abrir una cuenta un menor, sino también a determinar qué obligaciones deben cumplir las empresas tecnológicas cuando sus servicios son utilizados por niñas, niños y adolescentes.
La experiencia europea coloca nuevamente el tema sobre la mesa y plantea una pregunta para México: ¿cuánto tiempo debe pasar antes de contar con reglas específicas y eficaces que garanticen un entorno digital más seguro para la niñez y la adolescencia?
La protección de los menores en internet representa ya un desafío legislativo que requiere equilibrar el derecho de acceso a las tecnologías con la protección de su privacidad, seguridad e integridad.





