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SINALOA

¿CAMBIO DE GOBIERNO O CONTINUIDAD? GRACIELA DOMÍNGUEZ ASUME EN SINALOA

En un intento por dar continuidad al gobierno estatal y evitar un mayor vacío de poder en medio de la crisis política y de seguridad que atraviesa Sinaloa, Graciela Domínguez Nava rindió protesta este martes como gobernadora interina, luego de que el Congreso del Estado aprobara la nueva licencia por tiempo indefinido solicitada por Rubén Rocha Moya.

Con 31 votos a favor y seis en contra, el Congreso sinaloense designó a Domínguez Nava como responsable del Poder Ejecutivo estatal para cubrir el periodo de ausencia de Rocha Moya. 

La decisión ocurre después de una semana marcada por la incertidumbre política. Rocha Moya había intentado regresar al cargo tras más de tres meses de licencia, pero su retorno generó fuertes cuestionamientos y terminó solicitando nuevamente separarse del gobierno de manera indefinida. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó ese regreso como una decisión que no fue apropiada. 

¿Cambio de gobierno o continuidad política?

La llegada de Graciela Domínguez representa un cambio en la titularidad del Poder Ejecutivo, pero también abre el debate sobre si realmente habrá un cambio en la forma de gobernar Sinaloa o solamente una nueva figura al frente de la misma estructura política.

Domínguez Nava cuenta con experiencia dentro de la administración estatal. Durante el gobierno de Rocha Moya se desempeñó como secretaria de Educación Pública y Cultura, cargo que dejó en 2024 para competir por un espacio en el Congreso de la Unión. Además, inició su trayectoria política en el PRD antes de incorporarse a Morena. 

Por ello, su designación no ha estado exenta de cuestionamientos entre sectores de la oposición y ciudadanos que consideran que el relevo podría representar más una continuidad política que una transformación de fondo.

La nueva gobernadora interina aseguró al asumir el cargo que Sinaloa necesita recuperar la confianza, fortalecer sus instituciones y colocar la paz y la justicia como prioridades. Entre los principales retos que enfrentará están la atención a víctimas, las desapariciones, el desplazamiento interno, la reactivación económica y la recuperación de la tranquilidad en las comunidades. 

El contexto no es menor. Rocha Moya ha sido señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa, acusaciones que el exgobernador ha rechazado y que continúan bajo investigación.

Así, Graciela Domínguez recibe un gobierno marcado por la violencia, la incertidumbre y una fuerte disputa política, y su principal desafío será demostrar que su llegada no significa únicamente un cambio de nombre, sino una verdadera capacidad para recuperar la confianza ciudadana y garantizar gobernabilidad en Sinaloa.

El reto será mayúsculo: pacificar al estado, recuperar la confianza en las instituciones y demostrar que el gobierno puede estar por encima de los intereses de cualquier grupo político.

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