CuautlaHoy

Revista digital del oriente de Morelos.

CUAUTLA APLAUDE EL CORAZON DE LA SELECCION MEXICANA

NORUEGA CONCENTRA AL PODER MUNDIAL EN EL ADIÓS A HARALD V

OSLO.— El funeral de Estado del rey Harald V de Noruega se convirtió este miércoles en un encuentro de alto nivel internacional, con la presencia de jefes de Estado, primeros ministros y miembros de numerosas casas reales que viajaron a Oslo para acompañar a la familia real noruega.

La Casa Real de Noruega confirmó la participación de 17 jefes de Estado no pertenecientes a casas reales, entre ellos los presidentes de Alemania, Ucrania, Finlandia, Polonia, Irlanda, Islandia, Lituania y República Checa, además de los primeros ministros de Dinamarca, Suecia, Francia, Marruecos y Tailandia.

A ellos se sumaron representantes de las principales monarquías del mundo: los reyes de España, Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica; los monarcas de Jordania y Mónaco; el príncipe William del Reino Unido y el príncipe heredero de Japón, entre otros.

La magnitud de la representación tiene un significado que trasciende el homenaje personal a Harald V. La presencia de tantos dirigentes constituye también una señal de respeto hacia Noruega como Estado y hacia los vínculos diplomáticos construidos durante décadas por el monarca y por la política exterior noruega.

CUAUTLA APLAUDE EL CORAZON DE LA SELECCION MEXICANA

Harald V ocupó el trono durante 35 años y fue considerado una figura de unidad nacional. Su funeral ocurre, además, en un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones geopolíticas, por lo que la presencia en Oslo de dirigentes como el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y otros líderes europeos adquiere una dimensión diplomática adicional.

El protocolo también mostró la estrecha relación entre las monarquías europeas. La presencia conjunta de distintas familias reales evidencia los lazos históricos, familiares y políticos que todavía mantienen un papel relevante en la diplomacia europea.

Más allá de las diferencias entre monarquías y repúblicas, el funeral de Harald V reunió en un mismo espacio a representantes de sistemas políticos distintos. El mensaje central fue de respeto institucional, continuidad y reconocimiento internacional a una figura que encabezó Noruega durante más de tres décadas.

Tras la ceremonia en la Catedral de Oslo, el féretro fue trasladado a la fortaleza de Akershus para una ceremonia privada y su sepultura en la cripta real. Con ello concluyó el periodo oficial de duelo por el monarca noruego.